Malas prácticas que son penalizadas

Malas prácticas a la hora de escribir

Cuando hablamos de SEO y contenido para conseguir un buen posicionamiento hay una máxima que no debemos olvidar nunca: la calidad. Todos nuestros textos deben estar elaborados de tal forma que sean atractivos y útiles principalmente para el usuario. Si conseguimos que nos lean, Google sabrá que hemos hecho un buen trabajo y mejorará el posicionamiento de la web. Por eso, debemos huir a toda costa del Thin Content, del contenido duplicado y del contenido spineado.

¿Qué es el Thin Content?

Thin Content es todo aquel contenido que no responde a la intención de búsqueda de un usuario. A veces es un texto con pocas palabras, pero otras veces es un texto con mucho contenido que no dice absolutamente nada. Suele ocurrir cuando se realiza un texto y, por llegar a un número mínimo de palabras, se rellena con conectores y se le da vueltas a la misma idea una y otra vez. 

¿Qué consecuencias tiene el Thin Content?

Nuestro objetivo cuando elaboramos un texto es mejorar la experiencia del usuario. Que todo aquel que lo lea pueda de verdad resolver las dudas que tenía sobre ese tema.

Si no lo conseguimos, es posible que el usuario salga rápidamente de la web para ir en busca de otra que le dé la información que necesita.

La consecuencia es que el buscador “castiga” estos artículos con un descenso en su posicionamiento, lo que a su vez se va a traducir en menos visitas y menos conversiones (ventas, registros).

Esto también nos afecta a nosotros directamente como redactores. Si hemos creado un texto de escasa calidad y el cliente nota que bajan sus visitas, la próxima vez que necesite artículos no contará con nosotros.

Contenido duplicado

Si hay algo que debes tener claro como redactor es que debes ofrecerle a tus clientes un artículo que sea único y exclusivo. Hacer un copia y pega de otra página web no solo es algo muy poco ético desde el punto de vista profesional, sino que además está penalizado.

Si cometes un plagio, lo más normal es que el cliente se dé cuenta. De hecho, en nuestra plataforma se utilizan herramientas para evitar textos copiados, así que es difícil que un artículo con contenido copiado directamente de otro llegue al cliente final.

También se considera contenido duplicado el hecho de traducir contenidos de otros idiomas para entregarlos como «originales». Para Google el mismo texto escrito en inglés y en español lo considera duplicado. Por tanto, penalizará de la misma forma que si copias un artículo en el mismo idioma.

En caso de que ese texto acabara apareciendo en una página web, la respuesta de Google puede ser aplicar una penalización y reducir las visitas que recibe esa web desde el buscador.

Contenido automático o spineado y traducido

El contenido spineado consiste cambiar las palabras de un texto que ya existe en internet por sinónimos o palabras alternativas. Algunos redactores hacen el spineado de forma manual, mientras que otros cuentan directamente con herramientas para hacer este trabajo automático. 

El resultado suele ser un texto con muy poca calidad, puesto que quien trabaja así no suele molestarse en hacer las adaptaciones necesarias, como las de tono y/o estilo entre los fragmentos modificados.

¿Cómo evitar caer en las malas prácticas?

Redactando siempre con tus propias palabras, usando el estilo y estructura solicitado por el cliente y utilizando unas buenas fuentes de información, conseguirás que tu trabajo sea único y tenga calidad suficiente para pasar el filtro de tu cliente y el filtro todavía más exigente de los internautas. A Google le encantará esto y mejorará el posicionamiento orgánico de esa web. El resultado será un cliente satisfecho que querrá seguir trabajando contigo.